Reflexiones

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El acontecimiento de la voz está inserto en la misma existencia y como toda realidad profunda, para ser captada, necesita de actitudes básicas previas, de apertura contemplativa y humilde escucha.

Un verdadero hecho artístico nos humaniza, nos lleva al encuentro y al Amor genuinos, lo cual supone un proceso paulatino, atrapante, a veces arduo, siendo muchos los que acompañan y enriquecen este caminar. Sin ellos, seguramente, la alegría no sería tan plena, por esta misma razón quiero agradecer especialmente y con todas mis fuerzas a mi padre José Ángel, ejemplo de trabajo y superación y a mi amada madrecita María Ester, melodía exquisita del Creador que llena de vida por donde pasa.  

Igualmente, sumo mi gratitud hacia todos aquellos que me han apoyado y siguen haciéndolo de diferentes maneras y han acogido con calidez mi cantar a lo largo de mi vida. Gracias por los aplausos, ánimos, buenos deseos y oraciones.

Gracias a los que vendrán.

 

¡¡¡Agradecer es tan importante!!! porque todos recibimos gratuitamente de Dios y a todos se nos ha confiado talentos o dones y el canto es uno de ellos, que se nos da de manera particular a algunos para que entremos con una particular sintonía, en lo bello, lo bueno, lo trascendente y podamos compartirlo con alegría.

 

Si así los artistas, nos dejamos penetrar por el Misterio y logramos tocar el alma de quien nos escucha, habremos cumplido nuestra misión.

 

Yo solo soy un simple obrero del don bendito que se me ha confiado y lo comparto agradecido.

 

Todo Bien y Paz a ti que lees.